|
El comportamiento está ligado a la eficacia de los sentidos olfativo, químico, eléctrico y visual. Diferentes estudios han demostrado que los tiburones son animales complejos y que tienen la capacidad de aprender con la experiencia. Asimismo, son poseedores de una estructura social refinada: los jóvenes parecen ser más agresivos y claramente más curiosos que los adultos y por tanto su nivel de actividad es normalmente mayor. Hay tiburones solitarios (como el Jaquetón y el tiburón tigre) y sociales. Estos últimos se agrupan de acuerdo al tamaño o tiempo de vida, esto es: pequeños, para disminuir la probabilidad de que sea devorado, y grandes, cuando el alimento esta bien disperso, por lo que cada individuo aprovecha las capacidades sensoriales de todo el grupo.
El tamaño del grupo de tiburones puede ser un indicador de la abundancia de presas, pues éstos suelen reunirse en lugares donde abunde el alimento. Aunque se dispone de poca información sobre el comportamiento social de los tiburones, se ha detectado jerarquía entre diferentes especies, tanto de tipo dominante – subordinado (en el que en la alimentación se da un comportamiento anti-depredación por parte del subordinado), como entre individuos de la misma especie (por tamaños y por sexos).
Algunos tiburones presentan marcas corporales como elemento de comunicación entre individuos. Las manchas blancas en las aletas del tiburón oceánico ( Carcharinus longimanus ) no son para comunicarse con individuos de su misma especie, sino que se trata de una comunicación que proporcionará información engañosa a las presas en provecho del tiburón.
|
|
|
|
|